sábado, 1 de marzo de 2014

La Espiritualidad en el Contexto Yorùbá.


Esta publicación está dedicada a mis ahijados Dayola y Frank con motivo del nacimiento de su pequeño Erik, quien viene a incrementar sus vidas en lo espiritual, y para su regocijo en lo personal y material.

YA SE HA DICHO QUE PARA LOS AFRICANOS LO RELIGIOSO ES LO PRIMORDIAL EN LA VIDA Y TODO GIRA EN TORNO A ESE EJE. PERO NO BAJO LA CONCEPCIÓN  DE UNA PERSECUCIÓN DEL BENEFICIO MATERIAL, SINO POR EL CONTRARIO BUSCANDO PRESERVAR Y MEJORAR LA PROPIA ESENCIA EN QUE SE BASABAN LOS ANTIGUOS YORÙBÁS: LA ESPIRITUALIDAD.
En la entrega pasada expresé que quien determina nuestra espiritualidad es Òrúnmìlà. Nuestra Espiritualidad funciona como el Núcleo de un Átomo que irá atrayendo aspectos positivos y negativos que tendrán inherencia en nuestra vida y la de quienes nos rodean, en todos los órdenes: lo familiar, lo económico, la salud, lo social, etc.
Cuando concurrimos ante un Babalawo en busca de registro o consulta, lo debemos hacer para que la Palabra de Ifá a través de Òrúnmìlà nos indique como se encuentra nuestra Espiritualidad para ese momento y como se ve afectada nuestra vida en determinados aspectos.
Y tanto es así, que se establece como principio la expresión “IFÁ ES LA BRÚJULA QUE NOS GUÍA”.
El Poder de Ifá nos va a dirigir, sus CONSEJOS nos advierten de los obstáculos que se presentarán en nuestro camino y debemos esquivar, nos alerta sobre Acciones que no debemos repetir para no volver a fracasar, nos establece el Proceder en la Vida que nos mantendrá estables y nos llevará a feliz término.
Si hemos ingresado a la Religión con una Ceremonia Consagratoria tendremos un Itá que va a constituir una Guía que nos marcará los caminos que debemos desplazarnos. Y cada vez que acudamos a un Registro o Consulta se nos indicará el camino a seguir en esta nueva, pero corta etapa; pero debemos observar si se nos habla nuevamente de hechos enmarcados dentro de la Guía original que nos da el Itá, de similitudes en lo que se nos dijo en el Itá y lo que se nos dice en el Registro.
Podemos llevar este concepto a un ejemplo más práctico: en un Itá otorgado por Ifá se nos advierte que determinada Entidad (que podría ser un Eggùn) que está posesionada en algún lugar de la casa, por ejemplo en la puerta de entrada, afecta nuestra evolución, pudiendo ser que consecuentemente lo haga con todos aquellos que ahí viven, y que se deben efectuar determinadas acciones para prevenir cualquier efecto negativo.
Si posteriormente concurrimos a Casa de un Awo para registrarnos con Òrúnmìlà y a través del registro se determina que el atraso que estamos viviendo en ese momento es producto de deudas con un Eggùn, y estamos consientes de no haber cumplido con lo prescrito en el Itá con relación al Eggùn que está en la puerta de la casa, ¿no estará claro para nosotros que se nos dio una Guía o Ruta y nos desviamos de ese camino que se nos trazó?
De igual forma opera para el caso de una Mujer que sea susceptible de engendrar “Niños Abikú” que pueden morir imprevistamente, debiendo entonces desde que queda embarazada, y hasta al momento del parto, mantenerse bajo consulta con Ifá para tomar las previsiones del caso a tiempo; o para el caso del Comerciante que este predispuesto a Engaños y Trampas, o aquellas personas que su Itá le indica Pérdidas de Bienes, etc.

Nuestra Espiritualidad siempre va a ser la misma y como un “Imán” siempre va a atraer cosas buenas y malas. Debemos ir conociéndola para que cuando se presenten hechos similares sobre los cuales se nos planteó alguna advertencia, no se nos atrape en un error por un momento de descuido, pues ya nuestro Destino se encuentra trazado.

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