viernes, 16 de septiembre de 2011



Desde hace más de 2 décadas, quien escribe estas líneas ha visto el incremento de una situación religiosa, que solo en apariencia, se ve inofensiva, y que tiene que ver con los Nombres de los Religiosos.
El primer caso lo observamos a finales de los años 80.El segundo caso, que quizás no tuvo gran trascendencia se originó en comienzos de la decada de los 90.
A partir de estos años el incremento de los hechos que producen transtornos se fue multiplicando cada vez más.
Los hechos problemáticos se originan cuando se le otorga un nombre religioso a una persona con motivo de la Ceremonia de Kari-Osha, o con la modalidad que ha aumentado más en los últimos años de otorgarle un nombre en africano a los hijos en virtud de que los padres forman parte de los seguidores de la religión y hasta ya tienen en mente intoducir en la misma a sus hijos.
Los dos aspectos lo trataremos en forma corta y sin dejar muchos detalles al descubierto por lo delicado de los secretos que se involucran en tales conocimientos.
Uno de los casos en que con mayor enfasis se nota el error, lo relataremos de seguidas: Una Apeteví de Orunmila, con ceremonia de Karti-Osha, y quien se encontraba casada con un Babalawo, en atención a lo que se encontraba escrito en unos de los libros comerciales que su esposos poseía, decidió junto con él ponerle a su hijo mayot que estaba por nacer el nombre que se indicaba para la persona que fuera dueña de ese Odu de Ifá. Y fué así como bautizaron (en la Iglesia Católica) y llamaban continuamente a su pequeño hijo.Cuando conocimos a la Apeteví en referencia y nos reveló el nombre de su hijo, le hicimos la advertencia de que había sido un error utilizar ese nombre para su hijo, pués el hecho de que lo dijera uno de esos "libros" no es que estuviera en lo correcto. Ella se defendió diciendo que muchos Babalawos le habían confirmado que eso era lo correcto. Lo que desconocía la Apeteví de nuestra historia real es que el nombre escogido para su hijo corresponde a una Entidad que habla en ese Odu, entidad que va a crear situaciones en la vida de los padres y familiares. Cuando el niño comenzó a manifestar los problemas que le indicamos, buscaron como solución hacerle la consagración de Ifá, obteniendo como Odu el mismo que posee en Ikofafún su madre, conviertiendose practicamente en la propia encarnación de la Entidad de la que habla el Odu de Ifá, aedmás de la complicación religiosa que acarrea la igualdad de Odus o Letras entre una madre y un hijo.
Se ha puesto muy en boga de un tiempo para acá, que muchos hijos de personas que se desenvuelven en la religión deseen ponerle nombres de orígen africano a sus hijos, sin saber exactamente el significado de dichos nombres. Debe recordarse que en África no se hablan idiomas, sino lenguas y dialectos; una palabra tiene varios significados y la diferenciación se hace mediante la pronunciación por ser dialectos tonales que no tienen escritura.
Por otra parte para otorgar un nombre religiosos de orígen africano a un niño, la determinación de este debe ser mediante un acto de Registro o Consulta que conlleva un ceremonial específico con variadas ofrendas y que se hace por distintos pasos, lo que permite la determinación de 3 aspectos, que por razones religiosas no podemos revelar aquí. Dicho ceremonial de escogencia y otorgamiento del nombre debe ser hecho por Awos con suficiente conocimiento de ceremonias y de nombres de los distintos dialectos y lenguas de las diferentes tribus africanas.
En cuanto a los nombres que se le dan a los Iworos u Oloshas una vez efectuada su ceremonia de Kari-Osha, es otra de las materias en que se incurren en grandes errores y complicaciones posteriores, a pesar de que la gran mayoria de estas consagraciones está dirigidas por un "Oriate" que supuestamente tienen grandes conocimientos.
Los nombres que deben recibir las personas una vez efectuada su ceremonia de Yoko-Osha están relacionados directamente con esa ceremonia y no con la libre disposición y antojo de un Padrino, Madrina o del Oriate.
Los Nombres Religiosos tienen que ver con todo el entorno espiritual de la persona que acaba de consagrarse, y esos nombres ya están determinados y establecidos desde hace miles de años y van a corresponder precisamente con todo el conglomerado de lo que es la vida o mundo del recien consagrado.
El nombre que se le de a un Olosha no puede estar basado en lo que le suene bonito o le parezca adecuado a una persona; hay que tener cierto conocimiento con respecto a estos nombres religiosos para poder otorgarlos y plantearselos al "gran bromista" y "enredador": ELEGGUÁ, QUE HACIENDO HONOR A SUS COSTUMBRES LE DIRÁ QUE SI AL ORIATE, AUNQUE ESTE ÚLTIMO ESTE COMETIENDO UN GRAN DISPARATE.
Lamentablemente no podemos explicar por este medio cual es la manera de hacer la determinación del nombre de un religioso recien consagrado, pero si podemos recomendarle que no sigan efectuando "asesinatos" cuando le ponen el nombre que a cualquiera le venga en gana; y decimos asesinato porque le está coartando la vida a una persona que va a tener problemas el día de mañana cuando trate de identificarse ante los Oshas y Orishas y no pueda ser debidamente reconocido.
Los errores que se cometen en esta religión no pueden ser subsanados, ni hay ebbos que los borren; "lo que mal empieza, mal acaba", si desde un principio en una ceremonia se hace algo mal, esto no podrá ser rectificado más tarde. Si el nombre que le otorgan a una persona no tiene correspondencia, esa persona no tendrá una "identidad espiritual" lo que le traerá graves consecuencias más adelante y siempre "cojeará" por esa razón.
No es facil explicar lo grave de estas situaciones, sin que se hagan revelaciones de secretos, y quizás nuestros queridos lectores no entiendan tan facilmente la problemática que tratamos de aclarar y poner en franca suspensión, pero con el siguiente ejemplo creo que podremos aclarar en algo la situación: Una mujer recibe la consagración de Kari-Osha y cuando se le da el "nombre de santo" establecen como tal sus mayores (madrinas, padrinos u oriate) OBA o BABA. Estos dos últimos nombres son del género masculino y significan REY o PADRE, pero quien los lleva y se identifica con ellos es una MUJER.Las Entidades y Deidades ante quien esta mujer se presente y trate de identificarse nunca entenderán como se presenta una persona diciendo que es "Hombre" y cuando ve su físico y vestimenta es una Mujer, y de ahí comienza el problema del no reconocimiento.
Recomendaciones a los Padrinos, Madrinas y los Oriate: aprendan sobre los verdaderos nombres religiosos para los Iworos u Oloshas futuros; basta de inventos y "asesinatos"; EL QUE IMITA Y COPIA, FRACASA.
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