jueves, 1 de enero de 2015

LA LETRA DEL AÑO: EN QUE CONSISTE Y COMO SE DEBE INTERPRETAR



Les hago llegar un caluroso mensaje de Año Nuevo 2015 a todos los  lectores de este Blog, el cual inicia el presente año con más de 100 seguidores formalmente registrados y más de 300.000 vistas a sus páginas.
Hoy, como primer día del año, numerosos cultores de la Religión Yorùbá se abocan en la búsqueda de las predicciones y resultados obtenidos en el registro de La Letra del Año con los fines se seguir las indicaciones que se prescriban.
Ya en pasadas oportunidades he hablado de ciertas complicaciones que se presentan a la hora de guiarse con respecto a la Letra del Año.
Sin ánimos de crear diatribas, discusiones y conflictos, busco con las siguientes líneas orientar sanamente a aquellas personas que apelan a las redes sociales en su interés de obtener esa guía que les marque un camino en el año que recién comienza.
Comenzaré explicando, de la manera más breve y sencilla, en qué consiste el registro de la Letra del Año.
La tradición de Los Yorùbás, pueblo profundamente religioso, busca a través de sus herramientas espirituales la solución a los problemas de índole terrenal y material mediante la guía que le puede otorgar su Deidad y las Entidades acompañantes.
Es así como dentro de la Liturgia Yorùbá existe el procedimiento para obtener un Registro Especial que sirva como orientación en que acciones se deben tomar para el mejoramiento de las situaciones que se vivan en un espacio físico, es decir un registro que sirve para investigar lo que va a suceder y las acciones que debemos tomar para minimizar los efectos negativos y sacar provecho de lo positivo que estará por suceder dentro de ese territorio.
Ese tipo especial de registro está contenido dentro del ámbito de Ifá y nace en un Odù Ifá específico (no en una letra del Erìndínlógún o Ẹrindinlõgún u Oráculo del Caracol) que dentro de su corpus nos narra las razones y motivos por los cuales se procedió a dictaminar el proceso por medio del cual se hace, las Entidades intervinientes, el procedimiento preparatorio y quiénes son las Entidades que hablan al momento de efectuarse el registro en sí.
Como podemos observar la Letra del Año es un registro especialísimo que va a involucrar dentro de su espectro no a un ser humano; todo lo contrario “va a hablar” en relación de un país o territorio, y como consecuencia inmediata donde coexisten muchos seres humanos que se verán influenciados por “lo que se determinó para ese  espacio en un tiempo específico”, pues  el Odú que se obtiene “hablará” de lo que va a suceder en un espacio físico en especial, lo cual influirá en todos los que se mantienen en él o se apersonen en el mismo. Por ello es que La Letra del Año, en menor o mayor proporción nos “afectará” a todos.
¿Qué se quiere decir con esto?  Nada más y nada menos que la Letra del Año va a aclararnos que pasará dentro de un ámbito territorial, pero que a su vez influenciará en la espiritualidad y materialidad de quien se apersone en ese espacio físico.
Ahora bien, tal registro es para un territorio, un país, un espacio físico, que por su alcance va a ejercer influencia sobre todos los seres humanos… ¿Cómo se debe  actuar en tales circunstancias?
Es aquí donde el procedimiento es distinto: lo que marque el Odù Ifá que se obtenga “habla” es con el territorio principalmente, y por lo tanto las obras o ébbó deben ser marcados es para el país o territorio y no de manera personal para quienes en él vivan.
Veamos un ejemplo, para mayor facilidad de comprensión: se efectúa un registro de Ifá para determinar por qué se sienten perturbaciones en una casa; el odù que se obtiene nos indica que el espíritu de un difunto es quien produce las perturbaciones; como se hizo el registro para esa Casa o espacio físico, el ébbó que se marque debe ser para efectuarse en esa casa, pues allí es donde se encuentra el espíritu perturbador, pero no se le hace la obra a las personas que habitan en esa casa, pues el espíritu no está “apegado” a ellos sino al espacio físico.
Estamos claros que dependiendo del Odù Ifá que se obtenga en una Letra del Año, también deberán en muchos casos marcarse obras y ébbó para que sean efectuados por los habitantes de ese territorio, pero lo primordial es hacer trabajos para anular los malos efectos o encaminar el desarrollo, sea que venga ire u osobbo, en el país de que se trate.
En resumen, el Registro de la Letra del Año busca determinar cómo se va a desenvolver ese año que está a punto de comenzar, cual es la problemática que va a afectar al territorio o país y que se debe hacer para lograr la prosperidad y un buen desenvolvimiento en todo ese espacio.
También es importante estar en conocimiento que la Letra del Año es un registro que se efectúa sobre un aspecto específico sobre el cual va a girar la investigación; lamentablemente con los años los Awos de todas partes del mundo se centran en dar lectura a otros aspectos, apartándose del sentido y fin original del registro, lo que hace más complicada y dificultosa una real interpretación del Odù Ifá obtenido; incluso hay unas cuantas Casas de Ifá que extienden el registro haciendo consulta sobre otras áreas, como ellos mismos las denominan, llegando a preguntar hasta sobre 6 y 7 aspectos más.
Esperemos que las distintas Letras del Año que se determinen en todos aquellos territorios, donde los Babalawos se han asentado, sean positivas, vengan en Iré y que prometan un buen desarrollo, para beneficio de todos los miembros de esas localidades.
Que Ifá nos cubra con su sabiduría y nos otorgue grandes beneficios.

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